lunes, 31 de enero de 2005

Para la gente del partido, trabajo, que el resto se busque la vida

Esa parece que es la consigna de casi todos los partidos políticos que llegan al poder, sin el carnet del partido es no ya casi imposible conseguir trabajos ligados con la política directamente (asesores y demás, que hay cuatro independientes o profesionales del medio y paren de contar), sino en el resto de trabajos vinculados a los verdaderos poderes en los actuales Estados, me refiero a los puestos en ciertos niveles (casi todos los importantes) de las Empresas, sean públicas o privadas, no es sólo el amiguismo y la vara, que siempre han existido (y que son uno de los grandes problemas fácticos para aquellos capitalistas que aun defienden el modelo desde la perspectiva del merecimiento en el acceso a los puestos de trabajo), sino que ya es un paso más lejos, no es necesario “conocer” a la gente, sino, simplemente, pertenecer a un partido político.

No encuentro la noticia, pero hace unos meses los militantes base de Perú Posible hicieron una huelga (o amenazaron con hacerla) si Alejandro Toledo no cumplía con su promesa de “más trabajo”, pero claro, que comenzase dándoles el trabajo a ellos, que para algo eran los militantes del partido. Y en efecto, así se hace, así se hizo, y así se seguirá haciendo si no se ponen las trabas correctas para que los puestos se adquieran por los méritos y capacidades, y no por otras razones. Aún peor cuando hablamos del Sector Público.

Si estos puestos de trabajo, encima, tienen una forma de adjudicación mediante concursos, es simplemente penoso que el amiguismo influya de una forma tan considerable para la adjudicación de los puestos de trabajo, que se hagan currículos Ad hoc, que paguen por los cupos y beneficios que habrá (es que ya ni amiguismo, pues se cobra por el “servicio”, descaros sobre descaros)... Ahora salta el escándalo por unos puestos en Petro-Perú, pero simplemente es otra raya en el tigre, que pronto, de tanta raya, será de un único color.

Comentarios

Añade un comentario

Autor: coase
Fecha: lunes, 31 de enero de 2005
Hora: 15:41

Esa es una de las lacras de nuestra democracia. ¿Cuándo se atreverá un presidente del gobierno español nombrar un ministro del partido de la oposición como Clinton hizo con el ministerio de defensa? Ojalá algún día acabe el sectarismo de la clase política española. En la legislatura pasada se nombró un Defensor del Pueblo del partido de la oposición y se consensuó al director de los servicios de inteligencia, pero en esta legislatura parece que el defensor es tachado de colaboracionista y se coloca como director del CNI a una amigo personal del ministro. Estamos dando pasos para atrás por desgracia.
Autor: Jomra
Fecha: lunes, 31 de enero de 2005
Hora: 22:05

Saludos
Lo peor es que lo tomamos como algo normal, como algo que tiene que ser así, o que es por el propio funcionamiento del sistema, pues no, simplemente hay que decirles que no, que ni así es el sistema ni lo que hacen es natural ||...

Hasta luego

De Jomra Para el Mundo